sábado, 25 de octubre de 2014

Otra vez septiembre.

estoy en ese tiempo 
de mi vida donde
oscurece en la mañana
me doy cuenta que la
felicidad fue una visión
óptica, un juglar mal 
herido, aquí el epitafio:
hubo una vez que 
mis letras fueron 
la sinfonía perfecta
el espejo no rechinaba
la casa, rincón silvestre;
hasta cuando se acabará
mi herejía, mi recontra
afirmación hacia Darwin, 
en qué día vendré desnuda
a creer en la existencia
de un sentimiento virgen, 
hasta cuando será
que volveré a ser incrédula
dentro de mi existencia
atroz cuando me baño 
y se que el agua caerá
como ácido sulfúrico. 
Al fondo las sirenas
anunciarán que 
todo todo está mal, 
y que todo mal 
ha desaparecido 
junto con el oasis.


- Nicté Toxqui

No hay comentarios:

Publicar un comentario