viernes, 31 de octubre de 2014

Caducifolio

Tu existencia se reduce
al momento en que los fonemas
de tu bisílabo nombre
son exhibidos por mi boca
en menos de un segundo,
cuando se eleva la noche
en el jardín de junto
a mitad del otoño
nacen silvestres,
    burdas, indeseadas
            flores azules
que me recuerdan
al marrón
       (claro,
        insípido,
        insulso
        vano,
        fugaz,
        superfluo)
                   de tus ojos...



–Montserrat Flores











Quiero dormir y no puedo,
abaja los ojos, casada,
qu'el amor me quita el sueño
ojos claros, serenos
no mates a quien te miraba
¡ay, sabrosa ilusión, sueño süave!
¿Qué razón podéis tener
para no me querer?

–Montserrat Flores*




*Originales: Gutierre de Cetina y poesía de
 tipo tradicional del Siglo de Oro 

jueves, 30 de octubre de 2014

Al amante que solía


      Entre espadas escondida
la nobleza y gallardía,
caminar entre porfías
con el pecho desnudado.
Cobres rayos a deriva,
alboradas rosas blancas,
permutada picardía,
en singular amor hacían.
Ambos ojos en el cielo,
la mirada él perdía.
Sin pedir luz a la vida
la sonrisa los ceñía.
Misma espada que fingía
principesca risa endeble
enterraba punta débil
bajo tan pulido mármol.
Implosión de mil estrellas
ante dedo prometido;
entre lluvia vitalicia,
bien de oráculos fingidos,
lindos ojos retorcía.
Sol cubierto de cenizas,
dos corales ahora ahogados,
par de brazos enlazados
le susurran la locura
y dos rayos la suavizan:
le regresan la cordura.
Fin certero hecho de sombras,
se desdoblan ya sus almas
¿Y por cuál amor no basta
deshojar tres margaritas?
Pues la vida la congoja
 si él le deja los secretos,
que vivir sin los sonrojos
mancha en sangre la despoja.
Ambos ojos en el agua,
entre gente, la mentira
le vislumbra el fuerte pecho
y él, Amor, en ver, la mira.
Osadía hasta sus brazos,
como águila en el vuelo,
le reclama con un beso
la tristeza de matarla
por desdicha en plena vida.
Y en la tierra encuentra día.


-María F. García



[Nota: basado en el final del Acto I de "Giselle", teatro La Scala en 2005 con Svetlana Zakharova y Roberto Bolle]. 

Eres...

Piedrita de río.
      Pendiente al vacío
de crisis latentes.
      Culebras inertes
que pecan, vitales,
delirios mortales,
tentando a la muerte.
      Eres
      Colina con cava,
tristeza de a ratos,
danzón, pecho y cama
que, alivio perdido,
piensa tres tantos,
con hielo dos peces,
y un beso sin ti.


-María F. García. 

THROWBACK CHILDHOOD

Como no extrañar esa época
en donde los tres mosqueteros jugaban,
el corredor de la abuela
dejaba de ser corredor,
brincando de un lado a otro,
para ellos el piso era lava.
La imaginación no tenía límites
y es que nunca debe tenerlos.
Para jugar daba lo mismo:
el banco se convertía en volante,
la botella de Coca-Colla en palanca de velocidades,
se sentaban entre el barandal de las escaleras,
cada uno era extranjero,
¡más rápido! ¡más lento! ¡aquí es mi parada!
Pero todo eso quedó atrás,
cada juego, cada risa, cada mañana de verano;
ser federal de caminos, bombero, 
domador de leones, rockstar, 
pintor, reportero, astronauta...
poco a poco se van separando
cada uno toma su camino.
Ahora, solo a veces, se saludan, 
se ven y casi no recuerdan nada,
la vida los ha hecho olvidar.
Los tres mosqueteros nunca regresan,
el corredor de la abuela sigue ahí,
aún existen las mañanas de verano,
sigue esperando a que alguien lo convierta
en alguna galaxia o montaña embrujada,
de repente, un día, llega una niña
y encuentra el escenario más grande del mundo,
comienza a bailar, el público la ovaciona.


-Mariel Almazán

miércoles, 29 de octubre de 2014

Starburst

A CDLH, perdón por no saber latín 

Te visto de estrellas
     Acamar, Capella, Electra, 
            Hadar, Labrum, Merak
cubriendo tu epidermis,
guardando lo inexpuesto
             de los siglos de los siglos
los focos de navidad
–rebeldes al calendario–
iluminan el lúgubre cuarto,
  y tu sonrisa me ilumina
entre los desamores
    más recientes del día de hoy
tu rostro pinto con dulces óleos
                        rosa,
          marfil,
ocre
revoloteando entre mis dedos
mientras, con intriga
leo en tu cama
una lengua muerta,
más viva en tus labios
que lo que estuvo
        durante todo un imperio
Hostes spem victoriae habebant
no te entiendo, amor mío
Aestate frutus hortos exonant,
respondes con ojos de
    enamorada, de sirena
¡ay! si pudiera entender 
y responderte diría, 
sin duda alguna,
Eres el universo entero, amor.






-Montserrat Flores

lunes, 27 de octubre de 2014

Quisterectomía.

Me dicen que soy una fábrica de quistes
que en mis senos hay de tres a muchas
bolitas amorfas que se mueven por todos
lados y me pregunto si esas esferas
son espíritus errantes que se mueven
y se asfixian dentro de mis senos,
que son otras mujeres que no tuvieron
mamas, que no tuvieron oportunidad
de tenerlos, que son solo otras mujeres;
o que esas canicas de carne son yo
dividida, fragmentada en mil
células benignas planeando jugar
una mala broma y arruinarme la vida;
me dicen además, que no se sabe
por qué algunas mujeres producen
quistes como si fuera hobbie
como si los senos o mis días
no tuvieran otra cosa que hacer,
mas que posar manchando ultrasonidos
como si les faltara una mano docta que
acomodara asimétricamente su lugar,
que inventara cúspides aureólicas,
o tejidos de intimación censurada,
no sé, pero nacen esporádicos
como si fuera yo su madre y
ellos joyas que penden de
su existencia fibrosa.


Nicté Toxqui.


*[Muchas gracias a mi roomie Cynthia, quien fue mi primera fuente médica para este poema y el título. Te amo mucho.]

N O

Ya no es temporada de
    aventuras preparatorianas
ni de locuras por amor
ni de besos en la frente
ni de hotcakes entre semana
ni de camisas de cuadros
ni de taxis a deshoras
ni de orgasmos matutinos
ni de rosas rojas
ni de películas animadas
ni de operetas espaciales
ni de duchas con agua helada
ni de palomitas de mantequilla
ni de la liga premier
ni de sueños familiares
ni de para siempres bajo las estrellas
y muchos, amor mío
es temporada de ti.


-Montserrat Flores

domingo, 26 de octubre de 2014

Desuso

Y sucede que el olvido es tan sólo una herramienta del tipo rómpase en caso de incendio, la cual se usa cada nunca y se necesita cada algún día, esperando el ahora sí jamás lo haré y prometiendo un perpetuamente de ningún modo en absoluto.
Aunque la realidad es que el olvido estorba.
Estorba como el extintor y  estorba como tú, olvido.

Carla De La Hidalga

Cien

Alguna lista eterna fuimos, hecha
con gatillo imperfecto más seguro.
Triste aurora fue el Oscuro,
rompiendo insultos entre el mar. 

Nadie dice, por chantaje,
la falta notoria en la oración;
amargura en los placeres de dejarte
y posada en las muertes del amor. 

Amarillo aparece en cien rosas de miel, 
leche con café, cantando la alondra
tu pecho, hilando hielo por querer. 

Hundida entre tumbas de octubre se ve
barriendo con dedos arenas preñadas,

redil de sombra, mi alma destejer. 

–María García. 

1928


Hoy en domingo 26 quiero despertar a la hora mijita. Saludarte con canosos rizos y sentarme a la mesa de los frijoles limpios. Tal vez en silencio escuchar la repetición de la hora exacta es y buscar esos qué bonita muchachita en un bolero. No estaría mal asomar por la rendija el deseo paste minero con flan de nuez y jugo de naranja, que es de naranja pero sabe a ajo. Para comer desearía unos ojitos traviesos. En la sobremesa un poco de cabeceo al son ronquido tipo danzón. Si desocupada estás quiero que me ayudes a tejer mi ¡ay hija! Me encantaría que tuviera la puntada no digas tonterías y tal vez un poco de ni Dios lo quiera. Al final del día quiero hablar sobre qué vas a hacer cuando yo me muera y explicarte que después de todo no hice nada. Mis gritos con las polillas son los mismos y aún busco el gusto por el caldo de pollo. Hoy en domingo 26 quiero darte tu abrazo cumpleañero, un abrazo que dure de aquí al siguiente 26.


Carla De La Hidalga

sábado, 25 de octubre de 2014

you cant stop time but u can turn it back 1 hour at 2am, on Oct28. when daylight-saving time ends and standard time begins

No olvide atrasar sus relojes una hora
No olvide atrasar sus maletas
No olvide renunciar al trabajo
No olvide denunciar a la vecina
No olvide retratar la cocina
No olvide tirarse de un banco
No olvide al amor de su vida
No olvide lavarse los dientes
No olvide morirse temprano
No olvide diluirse en llanto
No olvide dejar lo machista
No olvide ser de la alta
No olvide pagar el agua
No olvide que está desempleado
No olvide que el país es un asco
No olvide que le gusta el drama
No olvide la buena ortografía
No olvide hacer pipi
No olvide dar el paso
No olvide su cartera
No olvide su madre
No olvide el dos de marzo
No olvide querer quererse
No olvide quién es usted
y aunque el mundo está
jodido al menos dormirá una
hora extra y esa es, frente
a la desgracia existencialista
la alegría más profunda
de la humanidad.


nicté toxqui.




Otra vez septiembre.

estoy en ese tiempo 
de mi vida donde
oscurece en la mañana
me doy cuenta que la
felicidad fue una visión
óptica, un juglar mal 
herido, aquí el epitafio:
hubo una vez que 
mis letras fueron 
la sinfonía perfecta
el espejo no rechinaba
la casa, rincón silvestre;
hasta cuando se acabará
mi herejía, mi recontra
afirmación hacia Darwin, 
en qué día vendré desnuda
a creer en la existencia
de un sentimiento virgen, 
hasta cuando será
que volveré a ser incrédula
dentro de mi existencia
atroz cuando me baño 
y se que el agua caerá
como ácido sulfúrico. 
Al fondo las sirenas
anunciarán que 
todo todo está mal, 
y que todo mal 
ha desaparecido 
junto con el oasis.


- Nicté Toxqui

No sloth love.

una lista de películas que algún día veríamos juntos / los viajes / el loro Sócrates / mi amor enfermo / donde estás / qué morra disfruta tu desencanto / tendrás la misma forma / la misma locura / o si te llamas todavía César / como el título imperial / tu ingenio / mi curiosidad a tientas / a la morra también le han de gustar las letras / los mismos poemas / te hubiera escrito más cartas / una prórroga de mi clavadés  / para que te quedaras  / carajo / contigo todo fue más de la cuenta / O si desde ahora tendrás un nuevo número telefónico / exclusivo para mi / obviamente no / já já já  / qué feliz iba a ser a tu lado / qué sumisa / Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios  /  me hubiera dado toda /  habría sido tu almohada / tu éxtasis / no fueron solo chingaderas  /  este es el momento en el que te odio /  te quiero al mismo tiempo / te celo / ser tu hambre / tu frustración tónica / amor mío / fue amor / grotesco / pero amor / sí / my love / pero éramos adolescentes* / jugamos a querernos por ratitos / perdí.



- Nicté Toxqui.

*me chacaleé la del Comisario Pantera, perdón, pero está bien chida la rola y me llega. Pues sí, qué hacerle.


martes, 21 de octubre de 2014

Mex, A. 2014

A es ciudad anónima
creada por un dios de caos
llena de desconocidos,
ya no se espera la noche
porque estamos muy lejos
del sesenta y ocho,
los jóvenes van pero no regresan
uno vive, otro muere y ¿el último? 
las cifras varían dependiendo de
  la televisora que se sintonice
las madres gritan
los nombre de sus hijos,
han pasado años, meses, días
sin saber nada de nadie
pero siguen de pie con el
   corazón deshecho
país de accionistas
donde nadie le invierte
a la seguridad del individuo
se escucha por todas las plazas
el mismo canto de guerra
–vivos se los llevaron, 
      vivos los queremos,
se escucha en la radio
"violación a los derechos humanos"
desde hace semanas,
"ya no somos invitados
  al otro del mundo"
se lee en los periódicos,
no entramos en paro porque
eso daña la imagen pública
pero, qué si hubiera sido yo
               o tu hermana
                 o tu hijo
ahí si pelearías
 para exigir que nos entregaran vivos
  para darnos justicia
   para buscar al responsable
tu silencio, mi silencio, nuestro silencio
nos hace culpables,
                            testigos,
            colaboradores
de la barbarie del siglo veintiuno.





-Montserrat Flores





lunes, 13 de octubre de 2014

domingo, 12 de octubre de 2014

Cuadrantes

Nunca creíste en el cosmos, pero siempre decías que 
cuando te acuestas en el pasto a observar el cielo 
hay más estrellas que granos de arena en el mundo / En ese entonces eras tan inverosímil y
gentil que daban ganas de tomarte
como agua entre las manos y dejarte ir por el lavadero
donde mi abuela habría restregado también
varios amores / Miraste de nuevo el celaje y creíste que nuestros días
estaban contados. Y estaban contados. 
A la vuelta decidí tirar hacia el precipicio 
lo último que me quedaba de ti  / No hay más estrellas que arena en el mundo. 
Porque ya no queda arena en el mundo. Somos un cementerio que palidece. 
Eres el rayo herido cristalizado. Soy la fuga de gas
que nos cierra los ojos sin darnos cuenta. 

Y ahora caminas, así, muy despacito, te colocas entre la grieta de la salvación y la cordura. Te sientas. Observas que no hay mar, no hay árboles, no hay ternura qué recolectar; te observo como si quisiera cometer el asesinato perfecto. Nos convertimos en sedentarios. Somos los que jamás habrán de ver el mismo cuadrante de estrellas. Dejándote a un lado, soy mis pies que rascan y se hunden en la orilla, mientras nuestras heridas caducas se olvidan en la Mancha y sus cerros que han de protegernos de la curiosidad.


~Nicté Toxqui

domingo, 5 de octubre de 2014

tres soluciones fáciles para matar hormigas de azúcar


/ Una voz de locutor; voz que se ha escuchado en la cocina de la abuela cientos de veces. La voz que se puede decir: AH!, esa voz es del locutor del pueblo de donde se viene; se cae en cuenta que esa voz es una voz que se ha querido desde siempre para que se reciten tratados poéticos o vanguardias de esas que se escriben en servilletas de papel

/ el queso de la tortilla hierve y las piernas desnudas sienten el frío que se cuela por la estufa de la cocina.

/ El momento en el cual los líquidos forasteros se riegan por la pantaleta y exterminan las margaritas de niña virgen y de niña que le gusta sentir el jugo de frambuesa por los muslos. Ha de ser eso, que los poemas no pueden ser consoladores. No pueden ser poemas porque los poemas son gemidos de placer.

/ La sonrisa de un hombre que silba, del hombre que se vuelve niño cuando sonríe y los ojos se le hacen pequeños y tornasoles a la luz de la luna.

/ El té de siete flores sirve para la tristeza. Se ha comprado una cajita. Y hasta ahora la cajita todavía está en su plástico. La tristeza el té, el tiempo y la terquedad de la cajita.

/ La radio no podría venderse por su valor sentimental

/  La abuela dice que en todos los continentes del mundo se prepara alguna clase de postre de arroz con leche y azúcar y en América Latina es conocido y amado por casi todos.

/ Las siestas largas siempre van acompañadas con un café.

/ Octubre cinco. La pérdida es material e involucra algunos dólares, un diario forrado de papel periódico, una cadena delgada de oro y los periódicos amarillistas del día siguiente: aquí sucedió que una mujer sin nombre, con domicilio conocido, aparece recostada con ojos de vaca muerta sobre seda roja. Adivina quién. Dícesese de un amante, de un novio celoso. De un postre envenenado. O de un suicidio en honor al calentamiento global.


[El telón se abre, la voz del locutor sigue en continuas muletillas mientras la tortilla se infla y un cuerpo sangra hasta llegar el rojo a la coladera del baño, la servilleta poemario en el lavaplatos, una hoja del diario, una fotografía, un foco reventado, el eco del silbido de la cafetera junto con la sonrisa reflejada en el tostador, el té de las flores marchitas, la radio y el ruido de la receta del arroz con leche y el café de la siesta larga que se revolvió con cianuro, menta y chocomilk de fresa están derramados sobre unos pequeños postres pálidos que se observan huérfanos en la mesita de una cocina sin afeitar.]


-Nicté Toxqui




La estufa encendida


Un tren futurista. La vida fuera de este es inconcebible. Se entera que está embarazada y no sabe quién es el padre. Cambia de vagón y encuentra a un bebé abandonado que necesita una madre. Lo adopta. Recuerda que no pagó las cuentas ni apagó la olla de los frijoles. Despierta asustada y se calma al ver que aún no es su turno en el banco de la plaza.



Carla De La Hidalga

sábado, 4 de octubre de 2014

II

Caminar en el límite del trópico de Capricornio
donde por cuatrocientos años
no ha existido una gota de vida
donde la gente cruza porque va de paso
la luna se une con la tierra
como si no existiera el límite entre
místico y terrenal
caminar entre silencios estrepitosos, 
  memorias gastadas,
   vacíos inmortales,
    grietas eternas que conducen a la 
                  perdida de la cordura,
                          -o tal vez-
                  a la cordura perdida
caminar donde las palabras
no remiten a nada y hay
infinitos entre l   e   t     r     a      s
ahí en el único lugar que existes
fluyendo entre transparencias
volviendo irreconocible las formas 
    en medio de la noche 
caminar a tu lado a través
de un edén perdido
y llamarlo Atacama.


-Montserrat Flores




Ogigia

He decidido olvidarme del amor
porque él se ha olvidado de mí,
creo que nunca estuvo de mi lado,
creo que nunca estuve en las listas de cupido
           ¡Que tragedia!
              ¡Que desgracia!
Infeliz de mí que construí castillos en la arena
sin saber que esta arena está maldita
            ¡Malditos Olímpicos!
¿Qué hice yo para tener
el mismo destino que Calipso?


—Mariel Almazán

viernes, 3 de octubre de 2014

Azul

Paisaje monocromático
besos perdidos bajo la lluvia
conversaciones decadentes
amantes en lejanía
que añoran el reencuentro
 del tacto,
  de la vista,
   del olor a café al despertar,
    del calor de los cuerpos al dormir,
deseosos de estar,
de convertirse en luz
   y por fin, dejar el azul.

-Montserrat Flores

Opuestos de fábula jansenista

Ella hizo el “Oasis jumental de Leticia”.

Ahora, observa su ocasión a ti.

Tú eras su jumental jerárquico de su laurácea

correcta,

inmejorable

falacia.

Debió entender que tu faltrero juanetero juzgamundos

era demasiado para su calnado lastimoso sentir.

Tuvo hacia ti un altiplano incondicional,

en donde sólo aniquiló la anormal anatomía de ti.

Vio tus fístulas oliva y las adarvó.

No importó si tu faceta jovial se iba,

su ilimitado y tajante acusativo adamar a ti

rebasaba su confín.

El fardel jerifiano fue su aparte.

Eras el salvo.

Eres el salvo para Leticia.

Debes saber también que para censida

no existía ni Leticia,

ni correcta.

Menos calnado lastimoso.

Era yo.


Yo y mi oasis jumental.

Carla De La Hidalga


miércoles, 1 de octubre de 2014

No love lost

A richly plotted
romantic novel 
whose memorable
characters capture
the conflicts of the
modern woman
and the courage 
it takes to be
true to one's 
self. 

-Nicté Toxqui


Gracias a Helen Van Slyke y la casa Lippincott & Crowell por el poema.