miércoles, 8 de abril de 2015

Cadáver exquisito

El sol entrando por las persianas
acariciando suavemente mi piel
despierto con una calidez
pensando que esa calidez eres tú
y no las sábanas recientes de la secadora
se balanceaban bajo el sol
   al compás del viento
las moscas sobre el hedor y el veneno
recordaban a Mario las orgías del enero
ese mes: enero, frío pero cálido
como la bañera con margaritas congeladas
como los claveles deshojándose uno a uno
quedándose sin pilar las hélices de su cuerpo
su cuerpo quedándose sin las hélices del pilar.

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