miércoles, 24 de septiembre de 2014

sin título.

1

la boca del lago 
se abre
el vómito no son 
los patos ni las
pequeñas langostas
de juguete, 
es tu voz que 
sigilosa arrulla
un mosquito 
a punto de morir. 


2

cuando hablemos del 
terremoto que crea
la hoja bañada en
otoños, fijarán 
la atención ronca
en el prefacio,
la mirada secreta,
el ámbar líquido 
de unos ojos que
no serán los tuyos. 


3

nunca hicimos el amor, 
titiriteas y estático sabes
que aquí solamente 
se escupieron las caricias
convencionales como 
de quien no siente pero 
necesita sobrevivir
con los últimos rayos 
de sol que funcionan
en mis manos. 


4

su fotografía cala mis 
últimos escondites para 
quitarme la ropa 
sin ser abusada
en mi prontitud
de huérfana. 


5

ahora te acuestas sobre
mi ombligo y dices
que los días son 
para vivir y
así como si nada
me voy olvidando
que soy lo
que yo
aborrecía. 


6

su nombre como 
la palabra nunca 
exhalada 
empieza con a
y si lo pronuncias
los labios forman 
un gemido y recaen 
en los dientes
para morder los labios
en la última sílaba  
hacia el horizonte
donde me inclino 
para besar la tierra. 


[7 
aquí ya no queda nada, 
la hoja, si acaso, 
el amor de juguete;
trizas de un eco 
que se va tragando
la tierra en la
que algún día
habremos de 
sucumbir.]



Nicté Toxqui



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