Mi soledad no es de bolsillo,
puede guardarse en el vientre:
es una mártir que cae sobre el lago
& no espera la hora mortuoria
espera la sensación de la caída;
la infelicidad no es un lugar común
que se come con las manos
y se embarra de lodo,
quizá el lugar común sea eso:
la repetición continua de
un pulmón que no se llena,
el golpeteo de la leche materna
mientras de fondo alguna sinfonía
arrulla bebés gritones
que dejan zapatitos sin usar.
-Nicté Toxqui
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