La sensación inexplicable que brindan
los dedos curiosos
merodeando entre sus cabellos
en un equinoccio de otoño
bastará, tal vez,
para sobrevivir hasta
el invierno
me observa en silencio, incitando
al vacío que trae la duda,
las hojas cambian y mueren
hay un presentimiento:
nada podría salir mal.
-Montserrat Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario