Todos nos enamoramos de un David
en algún punto de nuestras vidas,
todos.
Nos volvemos
locos y amamos
encandiladamente un nombre que viene
del hebreo דָּוִד,
y que significa «el amado»
o «el elegido de Dios» según wikipedia
y ni siquiera wikipedia con toda esa
cantidad de datos terroristas podrían
hacernos dejar
amar nuestro David
correspondiente.
Todos terminamos
odiando al David de nuestras vidas,
a veces.
peleamos, contra
uno mismo,
por poseer ese mapa de sus manos
que nos toque y nos haga temblar
sobre nuestra minúscula existencia
que se llama David.
nos embaucamos
casi siempre con un hombre David
porque sabe que el mundo es cruel
y nos da un espejo, y nos miramos
ojeras en la cara. y nos dice la verdad.
pero también casi siempre nos rompe
el corazón y nos hacen volar tan fácil
que buscamos vivir con nuestro David
en un acantilado.
Ojalá todos pudieran
enamorarse de un David o que otro
David llegara a nuestras vidas y que
nos pudiera querer si quiera tantito,
tantito, como el primer David que
Nicté Toxqui
No hay comentarios:
Publicar un comentario