cargaba el secreto que era él
no por pena, ni pesadumbre
si no por miedo, miedo a que volara
a que se evaporara al nombrarlo
y nunca volviera a llamar
pero un día, lo nombró, le puso amor
se vanaglorió de tenerlo,
de que fuera perfecto,
sin saber que las idealizaciones acaban
se pierden en el aire al instante de soltarlas
porque nada las sostiene
en realidad, porque no existen
entonces se fueron acumulando las culpas
una a una, sin dirección, sigilosas,
disfrazadas de una sustancia cerosa
que sin prisa se unieron a un vaso
"no debí soltarlo" "no debí nombrarlo"
se repetía hasta al cansancio
pero era inevitable resistirse
a la tentación de materializar una idea
de repente ¡¡¡CRASH!!!
[silencio en la sala, un cuerpo tumbado]
Hora de defunción: 22:54
Causa: infarto al miocardio
Pensamiento post mortem:
en el infierno suena sin cesar Palmera
que conlleva el pensamiento del "pudo ser"
que nunca fue.
Montserrat Flores
No hay comentarios:
Publicar un comentario