miércoles, 3 de junio de 2015

Con el puño cerrado, bien apretado
cargaba el secreto que era él
no por pena, ni pesadumbre
si no por miedo, miedo a que volara
a que se evaporara al nombrarlo
y nunca volviera a llamar

pero un día, lo nombró, le puso amor
se vanaglorió de tenerlo,
de que fuera perfecto,
sin saber que las idealizaciones acaban
se pierden en el aire al instante de soltarlas
porque nada las sostiene
en realidad, porque no existen


entonces se fueron acumulando las culpas
una a una, sin dirección, sigilosas,
disfrazadas de una sustancia cerosa
que sin prisa se unieron a un vaso
"no debí soltarlo" "no debí nombrarlo"
se repetía hasta al cansancio
pero era inevitable resistirse
a la tentación de materializar una idea


de repente ¡¡¡CRASH!!!

[silencio en la sala, un cuerpo tumbado]


Hora de defunción: 22:54
Causa: infarto al miocardio




     Pensamiento post mortem: 
     en el infierno suena sin cesar Palmera 
     que conlleva el pensamiento del "pudo ser" 
     que nunca fue.



Montserrat Flores


No hay comentarios:

Publicar un comentario