martes, 18 de noviembre de 2014

¡AY, GAVIOTA!

<<Sí, estoy deprimida, no tengo sonrisa de artista de televisa 
Sí, me voy a suicidar, no tengo la jeta de artista 
Haga lo que haga me va de la fregada [...] Yo no puedo ser
una güera, güera, güera televisa>> Amandititita


Dice la Gaviota que no quiere que el tema de la casa sea un pretexto para ofender y difamar a su familia. ¿Y a la familia de los normalistas, quién los defiende? ¿Ellos también tuvieron oportunidad de defenderse como se merecían? ¿No merecen acaso una respuesta inmediata?  ¿A las familias de los niños del ABC? Se me hace estúpido que crea que su familia está siendo afectada cuando me atrevo a decir que la única afectación que pueden recibir son memes, comentarios agresivos, una tormenta en twitter/facebook, trauma psicológico para sus hijos, quizá, pero es poco probable que una bala le vaya a pegar en la pierna a alguno de ellos. No les deseo el mal, pero me pregunto ¿Qué clase de integridad puede defender cuándo Pau Peña nos dice “proles” y su hija no sabe contestar sino de forma indiferente porque va a recibir su premio?  Y estoy, ESTAMOS, igual de enojados como ella al final de su video. ¿Nos está haciendo un favor? Favor sería que nos dieran una respuesta clara, al menos yo no espero que los normalistas sigan con vida, pero sí  necesitamos una declaración, una pequeña justicia. No creo que el país pueda soportar más cinismo. Que dice que no puede permitir que el tema de la casa ponga en duda su honorabilidad y se pretenda dañar a su familia: yo no veo honorabilidad de un presidente iletrado, con una amante y la primera dama no tenga los estudios suficientes para mantener edificada una institución tan grande como lo es sostener un país, o el hecho de un presidente que se va a China cuando su país arde, y de una primera dama que no propone más que regañarnos porque estamos levantando falsos testimonios. 

¿Y a mis seres queridos, quién más los va a defender si no yo, sino entre nosotros mismos? ¿Qué pasa cuando mis únicos medios son salir a marchar, o hacer poemas que nadie lee, o solo quedarme con la rabia? ¿Qué pasa cuando solo soy una estudiante de una escuela privada con un rector que no cree en el futuro activismo de mis compañeros o el mio? ¿Qué tan ilusa soy como para pensar que podría tener el apoyo de un cincuenta por ciento de la población estudiantil, cuando esa mitad tiene la vida resuelta gracias al dinero de sus padres y el rumbo del país no les importa? ¿qué pasa cuando estamos rodeadas de mujeres jóvenes que aspiran a ser aparadores como nuestra primera dama? Y qué pasa, además, si soy una estudiante que probablemente si se manifiesta esté acosada por granaderos, por encapuchados. Que quizá me acusen por incendiar puertas como mi pecado más grande cuando otras personas "incendiaron" a otros estudiantes. 

...No sé, me pregunto si cuando dice la Gaviota que afectamos a los suyos, ¿piensa si quiera en lo lastimado que está este país desde hace ya bastante tiempo?




Nicté Toxqui