martes, 21 de julio de 2015

nombrar es poseer

Ojalá tú me hubieras cambiado
el nombre, me llamarás
Maria Luisa y así pudiera volar hasta ti
para olvidarnos de todos estos amores
que no hacen más que atarnos a la tierra
a la rutina a la realidad intransigente
tan diferente a lo que nosotros somos
un secreto una indeterminación
una arritmia cardiaca que produce
  euforia y depresión
un beso deseado no otorgado
un amorío que, sin entender cómo, ha sobrevivido
a una prometida y a una soledad
por meses que no eran más que horas al inicio
algo que no ha pedido nada y tampoco
ha dado mucho pero flota
ojalá me cambiarás el nombre
para que terminará de ser tuya
y ninguna otra mano me recorriera
para que fuera enteramente tuya por
los siglos de los siglos, aun cuando
tú no fueras del todo mío.




Montserrat Flores




sábado, 11 de julio de 2015

otro lado|este lado

qué fácil es una tarde agarrar el teléfono
y marcar sin costo alguno al otro lado del mundo
para gastar el tiempo que se tiene de sobra
···
no, tú no quieres regresar a este lado
solo te gusta marcar para tranquilizar
la nostalgia & la ansiedad producidas por
una ausencia de cariño y un estado alterado de conciencia
por los hongos que encontraste en el camino
no, tú no quieres regresar a este lado
porque venir aquí sería cumplir el destino de ser
como tu padre, tu tío y tu abuelo
señores de abolengo con trabajos respetables
que van de la casa a la oficina, de la oficina al trabajo
sin paradas sospechosas ni amantes de despacho
a ti esa idea te cansa sin si quiera probarla
es por eso fue que huiste, para aplazar el destino
para ver si había chance de cambiarlo
tú prefieres beber entre semana,
observar a las mujeres que en el río
  en medio de los alpes
se despojan de sus ropas y se bañan con agua salada
mientras una mujer, a la que le das el título de prometida,
te espera cual Penélope, sólo que sin tejer
porque ya nadie tiene tiempo para tejer
la pobre, tan dulce y tierna que aguarda por ti
y tú, aceptando a cada ninfa, sirena, diosa o semidiosa
que te encuentras en el camino, que te dota de amor carnal
no, tú no quieres regresar a este lado
porque entrarías tanto en la rutina
que no podrías intentar fundirte con el suelo helado
o salir para tocar el viento que golpea violento
   en la ventana
tampoco irías a quitarle el velo al erotismo
nadando en una playa nudista a fuera de tu casa
no, definitivamente tú no quieres volver a este lado
sólo marcas para tener un ancla a la realidad
y no alejarte demasiado de ella
porque ir vagando también te aterra,
llamas porque la conciencia te implora
buscar en una idealización a un dios
a quien implorar cuando sea demasiado tarde para volver
o para partir, que viene siendo lo mismo
···
qué difícil es estar de este lado del mundo
y negarme a contestar esa llamada aún teniendo la sensación
de que ahí la que terminará perdiendo soy yo.


Montserrat Flores



lunes, 29 de junio de 2015

¿Qué iba a escribir aquí?

The art of losing isn't hard to master; 
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.
<<One Art>>, Elizabeth Bishop

Supongo está bien vivir con un miedo, uno que palpite al unísono con nuestros latidos. Supongo los miedos son naturales. La verdad, he vivido con el mío desde hace tanto que ya no recuerdo qué se siente despertar, verse radiante en el espejo y comenzar desde cero el día. No, despierto con una fobia: con el miedo de un día despertar tan temprano como siempre, a las 7:15pm, tras el intento fallido del suicidio e ir al espejo y ver a alguien ahí, una silueta familiar y al mismo tiempo irreconocible, que haga los mismo movimientos que yo pero contrariados. Observarla por segundos que queriendo pasar eternos fracasan y mueren convirtiéndose en minutos. Contemplarla sin pestañear hasta llegar a la ira de un puñetazo en su contra diciendo "¡esa no soy yo, quítate, aléjate!".

Supongo cada uno de nosotros tiene un miedo que intenta disimular; lo sabe, lo siente y sin embargo, lo esconde ante los ojos curiosos del exterior. Nunca me dieron miedo las matemáticas, nunca me desagradaron, no sé, tal vez en algún momento sí pero ahora, ha pasado tanto tiempo que no lo recuerdo con certeza. Cada mañana mientras preparo mi café cuento del uno al cien. Me da miedo un día no poder seguir la cuenta "ochenta y dos, ochenta y tres... ochenta y dos, ochenta y tres... ¿ochenta y seis?". Rumbo al trabajo, cuando el semáforo ilumina rojo, sumo los dígitos de las placas de los coches para no atrofiarme, para no olvidar en algún lugar de la mente que dos más tres y tres más dos dan lo mismo porque "el orden de los factores no altera el producto".

Vivo con el miedo de que a mitad de una noche no sepa cómo me llamo o cuándo nací o cómo se llama mi primer hijo, de ir olvidando todo lo que tarde una vida en aprender y perfeccionar. No saber más el cómo de unas cosas o el por qué de otras. Tener que vivir en una estricta rutina donde no pueda rezongar de cualquier tontería porque los antidepresivos mantienen silenciadas las voces en mi cabeza. No, no habrá nada que evite mi deterioro, sólo existirán pastillas para controlarme, para dejar de ser un peligro para mí misma y para los demás.

El miedo irracional de un día día sólo conversar con un eco eco ajeno ni siquiera propio ajeno-propio porque el propio está cansado
       o perdido
                     ido
                       ido
                          do
                             do
                                o

Supongo está bien vivir con un miedo, uno que palpite al unísono con nuestros latidos. Supongo los miedos son naturales. El mío me conduce a la locura sin que siquiera haya llegado. El miedo de estar aquí y ahora, ausente sin querer estarlo.




Montserrat Flores


jueves, 11 de junio de 2015

Maculí

observo mi cuerpo desnudo
en el espejo del baño:
observo mi cuerpo y pregunto
cuántas manos faltarán por
deslizarse sobre sus curvas
y cuántas manos más
faltarán para tocarlo por
completo sin dejar espacio
ni trozo de piel inerte

observo mi cuerpo desnudo
y vanaglorio la delicia del
gemido. de mi recóndito y
melífluo y ambárico
recoveco que descuidada
difumino con gasa de seda
por si alguien recurre a la
sombra del Maculí de la casa:
pronto me siento el bochorno
de un puerto que todavía se
encuentra lejano. me siento
con el bochorno de quien
pudiera verme, y se detuviera
y me recriminara con ojos
lascivos o ardientes, quizá,
sabiendo que abrí la ventana
que da a la calle, a propósito:

una y otra vez y una última
observo mi cuerpo y pregunto
si esas manos ausentes, próximas,
serán las tuyas


nicté toxqui

miércoles, 10 de junio de 2015

cuando estoy aburrida pienso que podría hacer un poema (o vengarme) de mis ex y/o hablar de sus galanas que terminan siendo mis amigas.


cuando estoy aburrida
invariable y cotidianamente pienso en mis exes
y cómo me podría vengar de ellos aunque
les tenga un cariño inmesurable.

cuando estoy aburrida
pienso que no estoy enamorada
y el por qué ya no lo estoy
y el por qué terminó tan mal
o tan bien, (tan terriblemente bien)
el asunto con todos mis ex.

mi mamá dice que por cabrona.
que por inconsistente.
que por arrepentimiento mio.
pero la verdad es que
nunca me he retractado
de mandar a pasear por
la chingada a mis ex.
porque son divinos.
pero siempre les digo
sana sana colita de ex
y todo está bien y somos
amigos. y sus novias se
espantan porque somos
mejores amigos.
somos.
en serio.

una amiga dice que no me entiende
cuando mis ex regresan. siempre
regresan y yo me quejo y ella dice
que si entonces preferiría que no
regresaran. pero yo le digo que no.
que CÓMO. que de veras los quiero
aquí cerquita mío porque son divinos.
en serio.

yo digo que el amor (me cae)
está muy pendejo para sobrevivir
a la posmodernidad. los ex
se agüitan. se agüitan porque
sus chavas se creen Frida Kahlo.
y aman las artes. y son lectoras
estrictas. son de veras intelectuales
y creen entenderlos
y creen amarlos con versos chafitas
(como estos)
y creen que no les ponen el cuerno
mentalmente y no. aunque sí cierto.
(quién sabe)

yo digo que el amor y los ex y todo
ya está chafísimo porque amamos
más a los vegetales, o a los animales
y no a nuestros ex.
(pero yo sí.
en serio)

cuando estoy aburrida pienso
que si reunimos toda la información
que poseo acerca de mis ex. y sus
conversaciones de facebook más
sus confesiones frustradas más
sus celos incandescentes
más todo lo que quepa en este
verso podría ser la dueña y señora
de una realidad emergente,
de una enciclopedia amorosa.

pero quiero a mis ex
porque son divinos
y porque al final sus ex
son mis mejores amigas.
(no entiendo
cómo pasa, pero
siempre me pasa
al final, no sé)

en fin:
sus galanas son divinas.
en serio.

mis ex eligen casi
siempre a muchachas
inteligentes con hobbies
monos. pero siempre celosas.
(celosísimas)
y las quiero y puedo
escucharlas en sus dramas
amorosos con mis ex.
y hacerles un posible
guión de cómo va a
terminar su relación
de ex tan lastimera.

las galanas de mis ex
me dan ternurita porque
casi siempre me stalkeaban
en facebook.

o mandan a agregarme a instagram
con su mejor amiga.
en serio.

pero está bien.
podríamos formar una comunidad
de exes y galanas y todos seríamos
felices porque a fin de cuentas
brindaríamos por el amor
que un día nos juramos y que
ahora nos parece vergonzoso y
cursi y guácala.

cuando estoy aburrida pienso que podría
hacer un poema (o vengarme) de mis ex
y/o hablar de sus galanas ilusas que
terminan siendo mis amigas.
pero en este mundo ya se escribió todo.
y pues qué hacerle.
saludos, lector.




nicté toxqui




*Querido ex. y galanas de mis ex. y pretendientas en turno de mis exes.
si estás leyendo esto de veras no lo tomes en serio. 
es un poema, nomás.
mucho amor. 
 besitos. 



lunes, 8 de junio de 2015

Todos nos enamoramos de un David en algún punto de nuestras vidas.



Todos nos enamoramos de un David
en algún punto de nuestras vidas,
todos.
       Nos volvemos locos y amamos
encandiladamente un nombre que viene
del hebreo דָּוִד, y que significa «el amado»
o «el elegido de Dios» según wikipedia
y ni siquiera wikipedia con toda esa
cantidad de datos terroristas podrían
hacernos dejar  amar  nuestro David
correspondiente.
              Todos terminamos
odiando al David de nuestras vidas,
a veces.
         peleamos, contra uno mismo,
por poseer ese mapa de sus manos
que nos toque y nos haga temblar
sobre nuestra minúscula existencia
que se llama David.
                   nos embaucamos
casi siempre con un hombre David
porque sabe que el mundo es cruel
y nos  da un  espejo, y nos miramos
ojeras en la cara. y nos dice la verdad.
pero también casi siempre nos rompe
el corazón y nos hacen volar tan fácil
que buscamos vivir con nuestro David
en un acantilado.
                  Ojalá todos pudieran
enamorarse de un David o que otro
David llegara a nuestras vidas y que
nos pudiera querer si quiera tantito,
tantito, como el primer David que
amamos sin querer. a propósito.



Nicté Toxqui





miércoles, 3 de junio de 2015

Con el puño cerrado, bien apretado
cargaba el secreto que era él
no por pena, ni pesadumbre
si no por miedo, miedo a que volara
a que se evaporara al nombrarlo
y nunca volviera a llamar

pero un día, lo nombró, le puso amor
se vanaglorió de tenerlo,
de que fuera perfecto,
sin saber que las idealizaciones acaban
se pierden en el aire al instante de soltarlas
porque nada las sostiene
en realidad, porque no existen


entonces se fueron acumulando las culpas
una a una, sin dirección, sigilosas,
disfrazadas de una sustancia cerosa
que sin prisa se unieron a un vaso
"no debí soltarlo" "no debí nombrarlo"
se repetía hasta al cansancio
pero era inevitable resistirse
a la tentación de materializar una idea


de repente ¡¡¡CRASH!!!

[silencio en la sala, un cuerpo tumbado]


Hora de defunción: 22:54
Causa: infarto al miocardio




     Pensamiento post mortem: 
     en el infierno suena sin cesar Palmera 
     que conlleva el pensamiento del "pudo ser" 
     que nunca fue.



Montserrat Flores