lunes, 23 de marzo de 2015

Negligencia



nunca soportaste que escribiera poesía

ni que leyera lo que tú no habrías leído
aunque estuvieras jubilado

no soportaste los poemas
que hablaran de David ni
de otros nombres, ni mis caprichos
ni mis tonterías de niña burguesa

                                                  Yo te lo dije.

                         Te lo dije muchas veces.

que mi lengua siempre que
sale a caminar se desvía por
lo inaudito

que me pavoneo cuando otra boca
me enuncia
en alguna calle, en alguna tarima,
en algún coche

que me aburrió el VIP, las cosas
bonitas, el recato, el pudor,
y hablar sin groserías

por eso nunca soportaste mi locura,
ni que a mitad de la película te dijera que
no eras el intelectual  que quería,
que las referencias eran para comprender
la meta historia y no ser yo la que crujiera
a la hora de dejarte
y nuca pude, nunca

te mantuve en el engaño
en el suicidio
en el terrario húmedo
de la indiferencia
en mis sonrisas falsas
en la ropa tejida de mi madre
en el polvo de la ventana
que procuraba no abrir
cuando tu voz,
tu terrible y
grave voz
se asomaba
para buscar
mi féretro
en la cama

pero lo sabes, te habrán dicho
que lloré más de los quince
minutos que me permitía
llorar por las causas perdidas
y así el error constante
y los prismáticos para
ser la primera en regocijarme
 del dolor amoroso que en
un principio no sentías

y así mi  negligencia

y así estos versos que

no se arrepienten de

nada.


nicté toxqui