nunca soportaste que escribiera poesía
ni que leyera lo que tú no habrías leído
aunque estuvieras jubilado
no soportaste los poemas
que hablaran de David ni
de otros nombres, ni mis caprichos
ni mis tonterías de niña burguesa
Yo te lo dije.
Te lo dije muchas veces.
que mi lengua siempre que
sale a caminar se desvía por
lo inaudito
que me pavoneo cuando otra boca
me enuncia
en alguna calle, en alguna tarima,
en algún coche
que me aburrió el VIP, las cosas
bonitas, el recato, el pudor,
y hablar sin groserías
por eso nunca soportaste mi locura,
ni que a mitad de la película te dijera que
no eras el intelectual que quería,
que las referencias eran para comprender
la meta historia y no ser yo la que crujiera
a la hora de dejarte
y nuca pude, nunca
te mantuve en el engaño
en el suicidio
en el terrario húmedo
de la indiferencia
en mis sonrisas falsas
en la ropa tejida de mi madre
en el polvo de la ventana
que procuraba no abrir
cuando tu voz,
tu terrible y
grave voz
se asomaba
para buscar
mi féretro
en la cama
pero lo sabes, te habrán dicho
que lloré más de los quince
minutos que me permitía
llorar por las causas perdidas
y así el error constante
y los prismáticos para
ser la primera en regocijarme
del dolor amoroso que en
un principio no sentías
y así mi negligencia
y así estos versos que
no se arrepienten de
nada.
nicté toxqui