no creo en sus ojos de niña solemne
en sus hoyuelos santurrones y amorfos
ni en sus pestañas largas de muñeca
con sus piernitas y manos de trapo
que a simple vista parecen de satín
supongo idolatra tu nombre todos los
días de su porcelana vida ha de morir
por tu tacto siempre frío vicioso turbio
ha de amarte mucho como posesiva y
loca locamente ha de ser el sueño
que siempre aspiraste el adorno en
la primavera y el cristal reluciente
en tus natividades pero de todas
las mujeres que he visto a tu lado
prefiero la mirada sonriente y a veces
triste y desperdiciada de tus amantes
Nicté Toxqui