viernes, 5 de diciembre de 2014

Permeado en la piel

Pasan las estaciones
pero tú, nunca terminas de pasar.
Permaneces, te estancas en mi ser, en mi corazón.
Trato de construir una muralla
pero la permeas, no sé cómo, pero la permeas.
La distancia física no sirve de nada,
cada vez te siento más cerca,
los kilómetros no existen, 
mucho menos en la noche, 
cuando invades mis sueños, y te sueño.
Mi corazón está perdido;
hace meses inventó un juego en el que te olvidaba,
pero no duro lo suficiente.
Vuelvo a jugar pero ya no funciona,
cada vez te tengo más presente,
presente antes de dormir, al despertar, al escribir esto.
Todo es culpa de esa promesa,
aquella en donde me dijiste que en un futuro estaríamos juntos.
Todo es culpa de la distancia,
de tus mensajes matutinos,
de ilusionarme con tener un futuro contigo.


-Mariel Almazán

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Pan, pan y más pan

Siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de pan.
Adolescente, joven, viejo: siempre que haya un hueco en tu vida, llénalo de pan.
En cuanto sepas que tienes delante de ti un tiempo baldío, va a buscar el pan.
No pienses: "Gastaré"
No pienses: "Me engañarán"
No pienses: "Engordaré"
Ve, simplemente, diáfanamente, regocijadamente en busca del pan.
¿Qué índole de pan? No importa: toda clase de pan está llena de excelencia y de nobleza.
Come pan como puedas, comparte pan a quien puedas, come todo el pan que puedas... pero siempre come pan. 
No te preocupes de la finalidad de tu pan.
Él lleva en sí mismo su finalidad.
No te juzgues incompleto porque no responde a tu dieta: el pan lleva en sí su propia plenitud.
Siempre que haya un hueco en tu vida,  llénalo de pan.*

–Montserrat Flores




*Adaptación del poema Llénalo de amor de Amado Nervo