miércoles, 14 de mayo de 2014

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Yo soy como miles de jóvenes
y ellos son como yo.

Crecemos guiados por alguien sin corazón,
por una pantalla sin amor,
que dice qué vestir
                qué ver
                qué escuchar.
Nos da modelos,
marca héroes y villanos
da relevancia a cosas vana,
minimiza la importancia.

En la radio escuchamos
las mismas canciones,
repetitivas, sosas, copy paste.
Pero más que eso,
escuchamos ofertas,
lugares nuevos a dónde ir,
cosas nuevas que podemos comprar.

Vivimos en la era del
llame ahora y páguelo después
nos embargamos en cosas,
que no necesitamos y
  jamás necesitaremos
pero bueno, están de moda.

En la escuela 
la misma plática de siempre.
ellas, quién es el más guapo
ellos, las tablas de futboll
ambos, una carencia.

En la calle,
apreciamos una sociedad visceral
donde el automovilista por supuesto que
            irá primero que el peatón
donde no se respetan los señalamientos,
porque sólo tardan –cinco minutitos.

Hemos dejado de ver en el espejo
porque nos hemos convertido
en personas sin alma,
que ya no ven nada ahí
ni en otro lugar
que voltean a ver al prójimo,
sólo una vez cada año,
            probablemente en Navidad.

¿Dónde quedó John Lennon
y los que le dan a la paz una oportunidad?
¿Qué ha sido de Martin Luther King Jr.
y todo aquellos que han tenido un sueño?
Ya no están, YA NO ESTÁN.

Nos llaman
   la generación
                             EQUIS

La suma de todos los problemas dan equis,
las noticias son equis,
y todo junto parece que
siempre siempre será

                                         
                                     equis







-Montserrat Flores